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Mis Experiencias y Anécdotas en la Docencia

 

 

El Suplicio de Ser Maestro Suplente

Todo joven estudiante de una profesión universitaria sueña con poder probar el desempeño de la carrera que estudia. Es así como en el año 1975, con 19 años de edad y cursando la carrera de Educación en la Mención Ciencias Biológicas, me incorporo al listado de maestros suplentes de la Escuela Primaria "Simón Rodríguez" situada en la Avenida El Milagro.

Después de varias suplencias de uno o dos días en las que el o la maestra titular no deja ni lista de alumnos, ni planificación, se me requiere para suplir a uno de los maestros que el Ministerio de Educación enviará a la Isla de Cuba a observar el Sistema Educativo cubano, del que se traerán experiencias y que dió origen al Área Educación para el Trabajo.

Fue una semana grandiosa para mí: el maestro dejo todo organizado y yo era capaz de lograr lo que allí estaba escrito.

Aunque no fue tan fácil como lo pense, pase la dura prueba de lidiar sir experiencia y pocos estudios, un grado, sin embargo lo más desilucionante fue el "venga mañana", "venga la semana o el mes que viene" a la hora de cobrar las suplencias, que para la fecha venían en cheques aparentemente endosables, hasta que la secretaria muy cara lavada me dijo que no me molestara más en esperar por un pago que quizás ya había sido cobrado.

Casi llorando le dije que no contarán conmigo para suplencias que no cancelaban y me prometí no volver a ser suplente.

Sin embargo en 1998 una vecina me rogó que tomara como suplente un cuarto grado de la misma escuela, donde estudiaba su hijo, los cuales la maestra titular estaba indefinidamente suspendida y a la fecha (enero) habían tenido varios suplentes quienes duraban a lo sumo una semana, pero sin embargo los representantes cancelaban una pequeña cantidad de dinero (500 bolívares) semanales para los pasajes del suplente y el Ministerio me cancelaría las clases.

Después de mucho pensarlo me decidi ha hacerlo. Conseguí un grupo de alumnos donde la cuarta parte no sabía leer, escribia disparates y el resto tenía un cúmulo de errores ortográficos, no usaban diccionario y ninguno investigaba en textos, a veces ni escribian las indicaciones en clases, no sabían múltiplicar ni dividir. Los representantes no querían saber nada de buscar información que no fuese "copiar del texto guía" y para colmo les hacían las tareas.

Poco a poco fui comprendiendo el porque los suplentes no duraban mucho, además de lo pésimo del grupo, a las dos semanas no habían pagado ni la mitad de los 500 Bs. prometidos de la semana anterior. Pero lo peor no fue que una representante me ofreciera golpes y un ramillete de improperios porque a su hijo no le coloque un 20 en una prueba, donde la misma directora no entendió nada de lo escrito,no.

Lo peor vino de la escuela: Mostré en Dirección un certificado de un taller otorgado a mi hija menor en la escuela privada donde cursó 6º grado. Ese taller era dictado por la Universidad del Zulia a los alumnos y maestros de la II Etapa de Educación Básica, sobre la División Político Territorial del Estado Zulia. La idea era que la escuela lo organizará y participaran en él. Ese mismo día me enviaron al aula la carta para la solicitud del taller, fui a la Dirección y me dijo la Directora que lo hiciera yo misma. Así lo hice. El taller tenía un pequeño costo para los alumnos, para cubrir material, transporte y certificado. Para los docentes de 4º,5º y 6º era gratuito. Mi sorpresa comenzó cuando me entregan la notificación para los representantes donde decia que el taller había sido organizado por el Departamento de Ciencias y que de mis alumnos iban los que la Dirección escogiera. Mi asombro mayor fue la decisión de la Directora de que yo no podía asistir "porque sólo era una suplente". Ese día lloré de impotencia cuando llegaron los buses de la universidad a recogerlos y yo debía permanecer en un salón que para colmo había amanecido sin electricidad.

Después de ese día no regrese más. Sin embargo la Directora me envió una carta donde me reclamaba duramente no haber entregado las notas del lapso. Notas que ella iba a alterar porque no podían haber tantos alumnos aplazados. Me dirigí a la Zona Educativa donde me esperaba otra desagradable sorpresa: mi nombre jamás fue enviado como suplente, en mi lugar aparecía una familiar de la Directora quién se hizó cargo en abril, pero aparecía desde el comienzo del año escolar. De más está decir que no tengo constancias de mi suplencia, aparte de la carta de la Directora.

La última escuela donde hice suplencias (Escuela Bolivariana Alonso de Ojeda), si me pagaban lo justo y a tiempo. Aprendí mucho. Estuve tres años: como pasante (mientras estudiaba preescolar), como suplente de preescolar y básica y como auxiliar de preescolar de mi profesora (quién me pagaba de su bolsillo) después de graduada. Sin embargo no tengo constancia de mis experiencias allí. Me quede esperando que firmaran dicha constancia y concurse sin ella. Las Escuelas Bolivarianas no tienen su cargo en los concursos docentes y la directora me negó la oportunidad de ocupar un cargo vacante por renuncia de la titular, a pesar del tiempo allí y de ser la escuela de mi comunidad.

Es por esto que muchas escuelas públicas presentan dificultades para conseguir un maestro suplente. Algunas veces tienen que "poner a quién sea" porque nadie quiere trabajar sin que le consideren ni le cancelen su trabajo.

El maestro en la Escuela Privada

Las Escuelas Privadas generalmente están bien dotadas, tienen buena matricula, es decir gran cantidad de alumnos, que cancelan altas sumas de dinero por inscripción y mensualidades. Pero cuando un docente va a trabajar en ellas el dueño de ésta, aún cuando no es el director se inmiscuye en los asuntos pedagógicos que sólo competen a los docentes y que están consagrados en el Ejercicio de la profesión Docente como decisiones autónomas de ellos. Imponen sus decisiones, aún cuando no deba hacerse tales como:

*Edad de ingreso a la educación básica, obligando a los padres a repetir un año del nivel preescolar sino tiene siete (7) años, aunque tenga constancia de egreso de una institución preescolar pública o privada, lo que viola el artículo 21 del Reglamento de la Ley Orgánica de Educación (RLOE).

*Violación del artículo 63 del RLOE, el cuel establece que en las regiones fronterizas, como es el caso del Estado Zulia en Venezuela, se hará enfasis en los valores de la identidad nacional... "y se contrarrestarán las influencias foráneas que atentan contra los principios e intereses fundamentales de la República", sin embargo en la mayoría de la escuelas privadas abunda: Festejos de fiestas que no pertenecen a nuestros acervo cultural como Hallowen, navidad con Santa Claus, pinos y muñecos de nieve; actos musicales con Vallenatos o Regetón, lo que viola el citado artículo. Esto se hace como imposición a los docentes por los propietarios de la institución.

*Los propietarios, que no pueden ser directores, contratan un docente que sí puede serlo, pero solamente para que firme ante el Ministerio de Educación y son aquellos los que asumen la dirección del plantel, lo que viola los artículos 77, 78 y 81 de la Ley Orgánica de Educación (LOE) y los artículos 69 y 82 del RLOE.

*Violación a los artículos 7 aparte 4,5,6 y 7 del Ejercicio de la Profesión Docente, los cuales se refiere a los derechos de los docentes en cuanto a estar informado de la activades educativas de la comunidad; percibir puntualmente la remuneración, cosa que es poco frecuente que ocurra lo acarrea sanciones según el artículo 116 de la LOE y los artículos 150 y 173 de la Ley Orgánica del Trabajo en cuanto al plazo de cancelación del salario y la cancelación de un salario inferior al salario mínimo.

Se niegan a aplazar a alumnos que no tienen las competencias por temor a que sean retirados del colegio,

Disciplina de los alumnos y del personal, todo con mentalidad administrativa, lo que convenga a la escuela, más bien al propietario. Por lo que los docentes sean de aula o de dirección tienen dos opciones: renunciar o ponerse el bosal de arepa. Al momento de cancelar estas escuelas les pagan por debajo del sueldo mínimo estipulado para un obrero, otras tan sólo eso y la mayoría no esta inscrita en el Seguro Social Obligatorio. Actualmente los organismos encargados de estos aspectos están supervisandolas por lo que ahora puede ser que llegue la justicia para ellos.

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